Isoinmunización Materno Fetal (Problemas de Rh Negativo)
Durante el proceso del nacimiento, las células de la sangre del feto pueden
escapar hacia el torrente de la sangre materna. Estas células se pueden
reconocer como extrañas si son de un diferente tipo sanguíneo de la madre y
puede ocurrir un proceso de rechazo natural con la formación de anticuerpos.
Este proceso es conocido como Isoinmunización Materno-Fetal.
Este evento normalmente ocurre después del parto, aunque puede producirse
también un aborto como resultado de la formación de anticuerpos durante el
embarazo. Aunque el embarazo en el que resulta primero la isoinmunización no se
afecta el bebé, los niños de embarazos futuros pueden sufrir serios daños. En
estos futuros embarazos, los anticuerpos previamente formados en la paciente
embarazada pueden cruzar a el niño no nacido y atacar a sus glóbulos rojos
sanguíneos produciendo un conteo bajo de la sangre (anemia) y en el peor de los
casos, muerte fetal. En general, el feto de cada embarazo subsecuente presenta
efectos más severos que en el embarazo previo.
Los efectos sobre el feto y el recién nacido de la isoinmunización
materno-fetal, son conocidos como Enfermedad Hemolítica del Recién
Nacido.
Formas de Heredarse.
En más del 98% de los casos, la incompatibilidad de los eritrocitos,
involucra al factor Rh de la sangre, o antígeno D, por lo que se le conoce
también como enfermedad Rh. El 15% de la población es Rh-negativa y el 85%
es Rh-positiva. Si una mujer Rh-negativa concibe a un niño con un padre
Rh-positivo, existe en el niño, la posibilidad de heredar el Rh-positivo de la
sangre de su padre. Esto podría originar, si pasan células del bebé a la madre,
que se formaran anticuerpos contra el Rh-positivo del bebé (ya que la madre los
reconoce como extraños a ella), y en un embarazo posterior, éstos anticuerpos
maternos ya formados, atacarían la sangre del bebé, si éste también es
Rh-positivo.
Hay dos tipos de hombres Rh-positivos. En el 55% de los individuos, el
hombre es heterocigoto. En ésta situación, sus genes permiten que produzca
Rh-negativos en el 50% de los casos y Rh-positivos en el otro 50%. En el segundo
tipo de un individuo Rh-positivo, solo pueden resultar hijos Rh-positivos, ésta
condición se conoce como homocigoto.
Aunque el antígeno RhD es el causante de más del 98% de los casos, la
enfermedad hemolítica del recién nacido se ha reportado con otros 43 diferentes
antígenos que pueden ocasionarla. Especialmente problemáticos son los antígenos
Kell, Duffy, y Kidd.
Incidencia
La incidencia de enfermedad hemolítica del recién nacido es aproximadamente
un caso por cada 1000 niños nacidos vivos.
Prevención
Existe tratamiento para prevenir la enfermedad Rh. La globulina hiperinmune
Rh, (también conocida como RhoGAM ) debe ser administrada a mujeres Rh-negativas
que tengan un hijo Rh-positivo. Esta globulina, impide la formación de
anticuerpos anti Rh por parte de la madre.
Existen circunstancias, en las que a una madre Rh-negativa, puedan entrar a
su circulación células Rh-positivas del producto heredadas del padre. Estos
eventos pueden ser: amenaza de aborto, aborto espontáneo, embarazo ectópico,
amniocentesis, accidentes automovilísticos, etc. En éstos casos, el RhoGAM, debe
ser administrado a las 28 semanas del embarazo y después del parto, si el niño
es Rh Positivo. Este medicamento, administrado correctamente, previene en más
del 99% de las veces la enfermedad Rh. La globulina hiperinmune Rh, sólo es
efectiva en prevenir la enfermedad. No la cura una vez que ésta se ha
presentado. Desafortunadamente, no existen medicaciones similares para prevenir
una isoinmunization debida a otro antígenos de los eritrocitos (como
Kell).
Tratamiento
En el 75% de los embarazos afectados por productos previos, se puede seguir
el embarazo con mediciones de anticuerpos mediante tomas del sangre de la
paciente embarazada. A ésto se llama titulación de anticuerpos. Cuando los
títulos permanecen abajo de un valor crítico, no se requiere comprobación.
En el 25% de los embarazos afectados, una alta titulación materna, puede
llevarnos a practicar una prueba invasiva para el feto como lo es la
amniocentesis, para medir la cantidad de bilirrubina fetal que nos permite
valorar la destrucción de los glóbulos rojos existente.
La amniocentesis, se efectúa dirigiendo una aguja por ultrasonido para
extraer líquido amniótico (el que rodea al feto). En casos muy especiales, sería
necesario obtener sangre directamente del cordón fetal umbilical, para evaluar
el grado de anemia en el bebé mientras todavía permanece en el útero.
Este procedimiento se conoce como cordocentesis o prueba percutánea de
cordón umbilical. En el 12% de los casos afectados en primera instancia, los
fetos requerirán transfusiones intrauterinas.
En este procedimiento, se dirige una aguja por ultrasonido hacia el cordón
umbilical y se transfunde sangre directamente en el feto para corregir su
anemia. El procedimiento es usualmente repetido cada 2 a 3 semanas por el resto
del embarazo hasta aproximadamente las 35 semanas de gestación.
La tasa de supervivencia después de una transfusión intrauterina es
aproximadamente del 80%.