Ultrasonido Obstétrico

Desde su introducción definitiva a finales de los 60’s, la ultrasonografía ha llegado a ser una muy útil herramienta de diagnostico en Obstetricia. Los equipos más comunmente usados, se conocen como de “tiempo Real”, con los que se pueden capturar en un monitor, los continuos moviminetos del feto. Generalmente se utilizan para éste propósito, frecuencias de sonido muy altas (entre 3.5 y 7.0 megahertz). Estas frecuencias se emimten a través de un transductor, el cual se pone en contacto con la piel del abdómen materno.
La información obtenida del reflejo de éstas ondas sonoras, es obtenida al reflejarse (rebotar) en el mismo transductor, las que se analizan y se convierten en imágenes en movimiento. Diferentes movimientos especiales, como los del corazón fetal, se puede evaluar y medir en las imágenes que se despliegan en la pantalla. También se hacen mediciones que nos evalúan la edad gestacional, el tamaño y el crecimiento normal del feto.

¿Porqué y cuando se usa el  Ultrasonido en el Embarazo?

El ultrasonido se considera como un estudio seguro, no-invasivo, preciso y no caro, en la investigación del estado del feto. Progresivamente ha llegado a ser una herramienta indispensable del ginecólogo y juega a un papel importante en el control de la mujer embarazada.
El uso principal del ultrasonido está  en las siguientes áreas:
1. Diagnóstico de embarazo.
El saco gestacional se puede visualizar desde la quinta semana de gestación.
2. Amenaza de aborto.
Se puede valorar la viabilidad del feto en la presencia de sangrado vaginal en embarazos tempranos.
Los latidos cardíacos fetales son usualmente perceptibles alrededor de las 7 semanas, lo cual nos da un 96% de probabilidades de que el embarazo continúe normalmente. Un aborto inminente, usualmente nos dá  cuadros típicos de un saco gestacional deformado y ausencia de polos fetales o de latido cardíaco. El ultrasonido es también muy útil en el diagnóstico temprano de embarazo ectópico y embarazos molares.
3. Determinación de edad gestacional y evaluación de tamaño fetal. Las medidas del cuerpo del feto reflejan su edad de gestacional. Esto es  más preciso particularmente en gestaciones tempranas.
En pacientes que dudan de su último período menstrual, se deben hacer tales medidas tan temprano como sea posible en el embarazo para llegar a una correcta fecha probable de parto.
En los últimos meses del embarazo las medidas del cuerpo nos permiten evaluar el tamaño y crecimiento del feto y poder diagnosticar y manejar oportunamente el retardo del crecimiento intrauterino.

a) Cráneo-caudal (CC).- Es la distancia entre la cabeza y el coccis. Se puede hacer esta medida entre las 7 y 13 semanas y nos dá una estimación muy exacta de la edad gestacional.
b) Diámetro biparietal (DBP).- El diámetro entre los 2 lados de la cabeza. Esta medida se hace después de la 13a. semana. Aumenta de aproximadamente 2.4 cm. a las 13 semanas hasta 9.5 cm. al término del embarazo. Diferentes bebés del mismo peso, pueden tener el tamaño de la cabeza diferente, por eso ésta medida no es confiable en etapas tardías del embrazo.
c) La longitud del fémur (LF).- Mide el hueso más largo en el cuerpo y refleja el crecimiento longitudinal del feto. Su utilidad es similar al DBP. Aumenta de aproximadamente 1.5 cm. a las 14 semanas hasta 7.8 cm. a término.
d) La circunferencia Abdominal (CA).- Es la medida sola más importante que se hace en embarazos tardíos. Nos refleja más que la edad, el tamaño y el peso del feto.
4.- Localización de la placenta.- El Ultrasonido ha llegado a ser indispensible en el diagnóstico o exclusión de placenta previa y otras anormalidades de la placenta como en diabetes, hidrops fetal, isoinmunizacion Rh y retardo del crecimiento intrauterino severo.
5.- Embarazos Múltiples.- En esta situación, el ultrasonido es muy valioso para determinar el número de fetos y sus presentaciones, evidencia de retardo del crecimiento y anomalías fetales, la presencia de placenta previa, y cualquier sugerencia de transfusión de gemelo a gemelo.
6.- Hidramnios y oligohidramnios.- Un aumento o disminución de líquido amniótico, puede ser claramente detectado por ultrasonido. En ambas situaciones se deben excluir malformaciones congénitas en el feto como atresia intestinal, hidrops fetalis o displasia renal.
7.- Malformaciones fetales.- Muchas anormalidades estructurales en el feto pueden ser diagnosticadas por ultrasounido, y éstas usualmente se pueden hacer antes de las 20 semanas de gestación.
Ejemplos muy comunes incluyen hidrocefalia, anencefalia, mielomeningocele, acondroplasia, espina bífida, onfalocele, atresia del duodeno e hidrops fetal. Con equipos más recientes, condiciones como labio leporino y paladar hendido, anormalidades cardíacas congénitas y en casos muy especiales síndrome de Down, pueden ser diagnosticadas. El ultrasounido puede asistir también a otros procedimientos en diagnóstico prenatal como amniocentesis y biopsia de vellosidades coriales.
8. Otras áreas.- El ultrasonido es de gran valor en otras condiciones obstetricas tales como:
a) confirmación de muerte intrauterina.
b) Confirmación de la presentación fetal en casos inciertos.
c) Evaluación de movimientos fetales, tono y movimientos respiratorios.
d) Diagnostico de anormalidades uterinas y pelvicas durante el embarazo como fibromas (miomas) y quistes ováricos.
La frecuencia.- No hay ninguna regla rígida acerca del número de ultrasonidos que una mujer debe tener durante su embarazo. Un examen se solicita cuando se sospecha de alguna anormalidad o existan datos clínicos que lo sugieran.

Normalmente se solicita:

A las 7 semanas para confirmar embarazo, excluír embarazo ectópico o embarazo molar, confirmar latido cardíaco y medir la longitud cráneo caudal y ver si coincide con la fecha.
Un segundo ultrasonido se efectúa a las 18 a 20 semanas buscando malformaciones congénitas, excluír embarazos múltiples y verificar fechas y crecimiento. También se determina la posición placentaria.
Un tercer examen se hace a veces a alrededor de las 34 semanas para evaluar el tamaño fetal y evaluar su crecimiento. Se vuelve a verificar la posición placentaria.
El número total de ultrasonidos puede variar  dependiendo de si un previo examen ha descubierto ciertas anormalidades que requieran una evaluación posterior.

Examen transvaginal:

Con transductores especialmente diseñados, se puede realizar un ultrasonido a través de la vagina de la paciente. Este método usualmente provee imagenes mejores (y por eso más información) en pacientes que no están  embarazadas o están  en las fases tempranas de embarazo.
Se puede observar el latido cardíaco fetal desde las 5 o 6 semanas de gestación. El examen vaginal llega a ser indispensable en el diagnóstico temprano de embarazo ectópico.
Se puede diagnosticar un gran número de anormalidades fetales en el primer trimestre del embarazo si se utiliza el transductor vaginal.

Ultrasonido Doppler

Desde hace mucho tiempo se ha usado el principio del doppler para detectar el corazón fetal; pero en años recientes, la tecnología se ha desarrollado mucho y su aplicación en la obstetricia moderna nos indica de manera confiable el estado de bienestar fetal. Se pueden evaluar con Doppler, las características del flujo sanguíneo en las vasos de la sangre fetal. Una disminución del flujo, particularmente en la fase diastólica de un ciclo del pulso se asocia con problemas en el feto.
El uso de ultrasonido a color, puede claramente mostrarnos la dirección del flujo de sangre en los vasos sanguíneos del feto. El doppler a color, es particularmente indispensable en el diagnóstico y evaluación de las anormalidades congénitas del corazón.

Ultrasoundido Tridimensional

El ultrasonido tridimensional está todavía en investigación y desarrollo, aunque algunos modelos comerciales ya están disponibles en el mercado. El equipo requiere transductores especiales y software para acumular las imagenes, lo que puede tomar varios segundos. El resultado de cualquier manera puede ser bastante asombroso. Las medidas volumétricas son más exactas y ambos, médicos y padres pueden apreciar bien una anormalidad o la ausencia de ella. Un gran volumen de información y documentación se ve llegar en los próximos años, lo que hará revolucionar el diagnóstico de anomalías congénitas bajo el ultrasonido tridimensional.
Evidencias actualizadas han demostrado que pequeños defectos como espina bífida, labios y paladar hendidos, y polidactilia puede ser más fácilmente demostrados. Otros rasgos más sutiles tales como implantación baja de orejas, dismorfia facial o pie equino varo se pueden detectar ahora, dejando los estudios cromosómicos para diagnósticos más precisos.

¿Qué acerca de su seguridad?

Han transcurrido 40 años desde que el ultrasonido se utilizó por primera vez en mujeres embarazadas.
Hasta ahora, en estudios llevados a cabo por varios grupos de investigadores, no se ha encontrado ninguna evidencia conclusiva de que produzca algún daño a la madre o al feto.


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